Quienes somos Darme de alta en Otra Sociedad
 
X

 
   | Contraseña perdida

ANIMALES TERRESTRES

Para unirte a este grupo: Registraté en Otra Sociedad

Comparte algo con el grupo:

 

España encuentra vida animal en la cueva más profunda de la Tierra

Un equipo de espeleólogos y científicos españoles ha sacado de las entrañas de la tierra al animal que vive a mayor profundidad del mundo. Se trata de una nueva especie de artrópodo de seis patas y color blanquecino hallado a casi dos kilómetros bajo tierra. Este organismo milimétrico supone una sorpresa monumental, ya que casi ningún científico esperaba encontrar nada vivo en un lugar tan inaccesible.

En julio de 2010, dos científicos viajaron hasta las montañas de la república de Abjazia, en Georgia. Su objetivo era realizar la primera búsqueda sistemática de seres vivos en la cueva de Krubera-Voronya, la más profunda del mundo. Viajaban invitados por CAVEX, un grupo hispano-ruso de avezados espeleólogos. La expedición estableció el campo base a unos 2.500 metros de altura, muy cerca de un boquete en el suelo que da entrada a las entrañas de la tierra. "Esta es una cueva de origen kárstico de alta montaña, así que no esperaban encontrar absolutamente nada", explicaba ayer a este diario el arqueólogo y espeleólogo español Sergio García-Dils, coordinador de la expedición de CAVEX.

Se recogieron "500 o 600 ejemplares" de especies desconocidas

Desde su descubrimiento en la década de 1960, la cueva de Krubera-Voronya, con sus grutas, sifones y chimeneas por los que cabe un hombre a duras penas, han sido lugar de peregrinación de aquellos que querían conquistar los confines del planeta. Por ahora, el mejor de estos personajes dignos de Julio Verne ha sido Gennadiy Samokhin, que logró bucear hasta la profundidad de 2.191 metros en 2009. Cada año, el equipo de CAVEX vuelve a Georgia para llegar más allá. Por ahora no lo han conseguido, debido a la dificultad de arrastrar equipo técnico a dos kilómetros bajo tierra. "Esto es como subir el Everest con un laboratorio a las espaldas", resume García-Dils.

De todas las sorpresas que creían que iban a encontrar en los recovecos de la gruta, la vida era la menos esperada. "Nos sorprendió encontrar vida en capas cada vez más profundas, tomando muestras a mano", explica Alberto Sendra, entomólogo del Museo Valenciano de Historia Natural y uno de los dos científicos que acompañaron a la expedición CAVEX en verano de 2010. Donde no esperaban más que piedras, Sendra y sus compañeros recogieron "500 o 600 ejemplares" de especies desconocidas. Sendra acaba de publicar junto a taxónomos de la Universidad de Navarra las cuatro primeras nuevas especies que encontró en Georgia. Se trata de cuatro colémbolos, parientes cercanos de los insectos que son capaces de saltar gracias a unas colas retráctiles. "Lo más sorprendente es que se trata de una comunidad de la que ignoramos por qué se ha desarrollado y cómo se organiza la cadena trófica", detalla el investigador. Lo único que saben con seguridad es que la presencia de organismos es constante, independientemente de la profundidad a la que miren los esforzados científicos.

Por ahora nadie sabe dónde está el final de la sima Krubera-Voronya. Para llegar a sus puntos más profundos hay que pasar dos o tres días arrastrándose por cavidades y salvando cinco sifones llenos de agua que obligan a bucear hasta 20 metros. Como si subiesen una montaña, los espeleólogos hacen noche en vivacs situados primero a 700 metros, luego a 1.400, 1.630 y 1.980 metros. A 2.140 metros comienza la parte inundada, en la que se ha logrado profundizar hasta llegar a los 2.191 metros, el actual récord de profundidad. El equipo de García-Dils cree que el final puede estar a unos 2.700 metros, aunque tal vez nunca se llegue tan lejos.

El récord lo tiene una nueva especie de artrópodo de color blanquecino

En verano de 2010, cerca del último vivac, apareció elPlutomurus ortobalaganensis, el colémbolo que, por ahora, tiene el récord de ser el animal que vive a más profundidad. Según sus descubridores, el animal se separó de sus parientes de la superficie hace al menos un millón de años para buscar una nueva vida en el abismo. Desde entonces ha cambiado su fisonomía de forma radical para adaptarse a las profundidades: respira por la piel, ha perdido los ojos y a cambio tiene largas antenas cuyas puntas son capaces de verlo todo al tacto, gracias a receptores de productos químicos.

"Este tipo de organismos fue conquistando las cuevas y cambiando de forma", explica Enrique Baquero, zoólogo de la Universidad de Navarra y uno de los expertos que le han puesto nombre a la nueva criatura de las profundidades. "Perdieron el pigmento, y sus antenas y uñas se alargan para poder andar sobre el agua, como hace este", detalla.

Leer más +

hace 2481 días

Los animales no hacen guerras pero son utilizados por el ejército en combate

Los perros no son los únicos animales «alistados» por el ejército estadounidense. El denominado «Programa de Mamíferos Marinos», trabaja desde hace años con leones marinos, tiburones, rayas, ballenas y delfines que son adiestrados, entre otras cosas, para encontrar minas y buzos enemigos. La Razon/ AnimaNaturalis

Publicado el miércoles 15 de junio del 2011 envía | imprime | comentarios (9)
Los animales no hacen guerras pero son utilizados por el ejército en combate

La presencia de un perro adiestrado en la operación que acabó con la vida de Ben Laden ha sido la punta de lanza de una estrategia militar en la que el ejército estadounidense «recluta» a algunas especies animales útiles para sus fines y estudia las aptitudes de otras.

Pocos días después de la captura del líder de Al Qaida en la que intervino el perro «Cairo», la Marina presentaba otros mamíferos con los que reforzar sus filas. Se trata de cuatro delfines especialmente adiestrados para encontrar minas submarinas y que ya han demostrado sus habilidades durante la operación «Trident Fury», un ejercicio militar conjunto de Estados Unidos y Canadá llevado a cabo frente a la costa de Vancouver.

La demostración pone en evidencia los progresos de la Marina de Estados Unidos en el denominado «Programa de Mamíferos Marinos», que trabaja desde hace años con leones marinos, tiburones, rayas, ballenas y delfines que son adiestrados, entre otras cosas, para encontrar minas y buzos enemigos.

Las actividades con estos animales comenzaron con un programa secreto en 1960, aunque en la actualidad sólo se emplean leones marinos y delfines. Los delfines tienen un sónar biológico muy desarrollado que les permite encontrar los artefactos sin dificultad. También está realizando pruebas de audición con las ballenas beluga para las tareas que pueden llevar a cabo y los beneficios que podrían aportar.

Bautismo de fuego en Vietnam

Durante la guerra de Vietnam un grupo de delfines fue empleado para proteger un muelle destinado a almacenar municiones en Cam Ranh Bay. En 2003, al comienzo de la guerra de Irak, otro equipo colaboró en la limpieza de minas en el puerto de Umm Qasr, en el Golfo Pérsico, para que los barcos con ayuda humanitaria pudieran entrar en el puerto.

Los lobos marinos que actualmente participan en el programa también han sido entrenados para buscar buzos enemigos.

Críticas al uso de animales con fines militares

Pero el uso militar de estos mamíferos marinos también ha recibido críticas contundentes por parte de las asociaciones de defensa de los animales. Una de éstas es «Personas por la Ética en el Trato de los Animales (PETA)», cuyo vicepresidente exige que no se empleen animales cuando se puede acudir a la tecnología moderna.

«PETA cree que si la situación es demasiado peligrosa para el ser humano, es demasiado peligrosa para un animal». «Los delfines son particularmente inteligentes y sensibles. Pero los delfines no hacen la guerra y yo no creo que se deban utilizar para el combate», asegura.


hace 2679 días

Un estudio demuestra que los chimpancés son generosos

El experimento acaba con la idea errónea que señalaba a estos animales como no altruistas.

Los seres humanos no son los únicos seres vivos capaces de ser generosos, según un estudio estadounidense en el que un grupo de chimpancés optó por compartir un premio con su pareja, sobre todo si ésta se mostraba paciente. El estudio, publicado en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), ha sido realizado por investigadores del Yerkes National Primate Research Center y demuestra que los chimpancés tienen, entonces, conducta prosocial significativa.

El resultado contrasta con lo que se creía anteriormente. Estudios que presentaban a estos animales como opuestos al altruismo y conducían a la idea generalizada de que la generosidad humana evolucionó en los últimos seis millones de años, después de la separación de los chimpancés de los simios. Para este estudio, el equipo ha simplificado en gran medida la prueba ya que se ha centrado en ofrecer a siete chimpancés hembras adultas un cubo con fichas de dos colores distintos, uno de los cuales podía ser intercambiado por un premio para la pareja y otro por un premio sólo para ellas. La investigación concluye que todos los animales optaron de forma apabullante por la opción prosocial, eso sí, sobre todo si su pareja se mostraba paciente o se limitaba a recordarlas su presencia de forma discreta. Pero eran más reacias a premiar a las más alborotadoras. "Estamos muy contentos de observar que las hembras eligieron la opción que les proporcionaba alimentos a ellas y a sus compañeras", ha explicado la doctora Victoria Horner, que ha añadido que "también fue interesante que la persistencia no fuera bien recibida". Según han indicado los autores, este estudio resuelve el enigma sobre el altruismo de los chimpancés. Para los expertos, "es bien sabido que estos monos se ayudan mutuamente en la naturaleza y muestran diferentes formas de empatía", sin embargo, los resultados negativos de estudios anteriores no se ajustan a esta imagen. Leer más +
hace 2680 días

Vampiros con sensores de infrarrojo para encontrar sangre

Unos científicos descubren la base molecular del sistema de detección de los murciélagos 'Desmodus rotundus para llegar a los vasos sanguíneos de sus víctimas.

El murciélago vampiro común (Desmodus rotundus), que se alimenta chupando sangre, tiene en la cara unos sensores térmicos, de infrarrojo, con los que encuentra los vasos próximos a la piel de sus víctimas. Pueden detectar la fuente de calor a una distancia de hasta unos 20 centímetros y debe alimentarse de sangre diariamente o cada dos días como mucho. La capacidad de encontrar los puntos calientes en el cuerpo de los animales mediante fibras nerviosas ubicadas en la cara del animal se conoce sólo en otras tres especies de vertebrados, las tres serpientes (algunas boas, serpientes pitón y un tipo de víbora) que utilizan también sensores de infrarrojo, pero ahora unos científicos de Estados Unidos y de Venezuela han desvelado el mecanismo molecular subyacente de esta capacidad de los Desmodus rotundus, y concluyen que es específica de estos vampiros.

Elena O. Gracheva (Universidad de California en San Francisco) y sus colegas explican en la revistaNature que los murciélagos vampiro utilizan como sensor de radiación un canal iónico específico que en otros mamíferos actúa como un detector de calor excesivo (más de 43 grados centígrados) que puede ser nocivo. En los Desmodus rotundus, sin embargo, se ha reducido el umbral de temperatura a unos 30 grados debido a determinadas alteraciones en la transcripción del gen implicado Trpv1; estas modificaciones se expresan exclusivamente en los nervios faciales específicos, explica en Nature el especialista Brock Fenton. Recuerda, sin embargo, que estos murciélagos chupan en sus víctimas muy poca cantidad de sangre (el equivalente a un par de cucharaditas), por lo que su mordedura, a diferencia de las de la víbora de fosa, no es fatal. Los dientes afilados y los sensores térmicos alrededor de la nariz para encontrar las venas ayudan a estos murciélagos en su peculiar forma de alimentarse.

Leer más +

hace 2685 días

Solo uno de cada 10 animales amenazados está protegido

España necesitaría al menos 23 áreas protegidas más para vertebrados terrestres y plantas, y alrededor de 70 nuevas reservas (o microrreservas) para los invertebrados amenazados, según un informe del Observatorio de la Sostenibilidad.

"Tan solo el 9,4% de las especies animales con peor estado de conservación poseen al menos un plan de actuación en alguna parte de su área de distribución". El resto, es decir la gran mayoría, no tiene ninguno, según revela el informe Biodiversidad 2010. La mitad de actuaciones aprobadas (53,5%), así como la mitad de las especies para las que se ha adoptado algún programa (48,4%), son aves; casi una cuarta parte, mamíferos; y solo seis especies de invertebrados, otras seis de peces, cuatro de anfibios y tres de reptiles. "La peor situación se da en Región de Murcia, Comunidad de Madrid y Andalucía, que no han aprobado ningún plan de actuación [ni para animales ni para plantas] durante los 20 años transcurridos desde que apareció el primer Catálogo de Especies Amenazadas", destaca este octavo estudio temático del Observatorio de la Sostenibilidad en España (OSE), que denuncia asimismo el caso de Cantabria y Galicia, donde "solo se ha aprobado el plan de recuperación del oso pardo".

España necesitaría al menos 23 áreas protegidas más para vertebrados terrestres y plantas, y alrededor de 70 nuevas reservas (o microrreservas) para los invertebrados amenazados. Es una de las recetas de este trabajo cuyas conclusiones, a la vista de los datos recopilados, no pintan nada bien para la fauna ibérica en peligro de extinción. "Para un conjunto de 96 especies, los modelos estiman que perderán condiciones climáticas favorables en un 13% de la superficie que ocupan actualmente, lo que provocará, probablemente, extinciones locales". Las mayores pérdidas se producirán "en el Sistema Central, Sierra Morena y Picos de Europa, así como las serranías de Cádiz, y las áreas comprendidas entre los límites de las provincias del País Vasco y Navarra, sur de Galicia y norte de Zamora".

Leer más +

hace 2701 días

Los primatólogos Roger y Deborah Fouts consideran que los chimpancés, poseedores de cultura, deberían tener derecho de propiedad sobre sus selvas

La nación soberana de los monos. Los primatólogos Roger y Deborah Fouts consideran que los chimpancés, poseedores de cultura, deberían tener derecho de propiedad sobre sus selvas.

Pocos chimpancés han sido tan entrañables como Washoe, la primera de su especie que aprendió la lengua de signos. Los célebres primatólogos estadounidenses, el matrimonio formado por Roger y Deborah Fouts, la conocieron bien. Casi se les escapan las lágrimas al recordarla (falleció en 2007) en el bar de CosmoCaixa, el museo de la ciencia barcelonés donde han ofrecido la conferencia Conversando con chimpancés.

Los Fouts son unos apasionados de su labor, y muy cordiales. "Washoe tuvo al principio una vida dura. Su madre murió cuando la capturaron, fue llevada a una base militar para convertirla en astronauta y de ahí la sacaron en 1966 para adiestrarla en el lenguaje de signos". ¿Era un animal excepcional? "No destacaba por su inteligencia, estaba en la media, pero sí por su compasión. Cuando alguien se ponía triste, chimpancé o humano, acudía a consolarlo. Una colaboradora nuestra sufrió un aborto espontáneo y al regresar con los chimpancés y preguntarle Washoe porqué estaba triste, le explicó la causa. Entonces Washoe hizo el signo de llorar -los chimpancés no pueden llorar, igual que no pueden hablar- y la abrazó".

Washoe ha contribuido a probar que en los chimpancés hay transmisión cultural. "Enseñó ella misma a su hijo el lenguaje de signos".

Los chimpancés a los que se ha hecho vivir en entornos humanos llegan a creer que son eso, humanos. Fue el caso de Lucy Temerlin (por el apellido del matrimonio de psicoterapeutas que la adiestró), a la que nunca le gustaron los machos de su especie y solo sentía atracción sexual por los hombres. "Washoe estaba inmersa en la cultura humana y no fue sino con cinco años cuando fue introducida en un grupo de chimpancés. Fue muy traumático. Al verlos no se reconoció como una de ellos. La asustaban. En lenguaje de signos los llamaba 'bichos negros'. Sin embargo, actuó como una antropóloga, interesándose, tratando de entenderlos y hasta con altruismo. Cuando finalmente comprendió que ella también era un chimpancé fue un shock, pero lo aceptó".

El aprendizaje del lenguaje de signos ha mostrado que los chimpancés conversan -de su comida favorita, por ejemplo- y que algunos se dedican a monologar, que hacen soliloquios, a lo Hamlet. "Así es, hablan consigo mismos o piensan en voz alta. Sueltan interjecciones espontáneamente. Y componen incluso pequeños poemas". ¡Un mono poeta! Los Fouts explican que uno de sus pupilos simios, Moja, se entregaba a repetir con signos series de palabras que parecían no significar nada. El asunto les tenía desconcertados hasta que un amigo escritor les dijo que lo que el chimpancé hacía eran trabalenguas con aliteración. También insultan, parece que con gran fruición.

¿Tienen moral? "Saben lo que es justo. Y mienten. Una chimpancé, al descubrirse que había hecho sus necesidades en la alfombra, acusó de ello a una becaria humana". 

Leer más +

 

hace 2715 días

Descubierta la sustancia que convierte a una larva de abeja en reina. Una proteína de la jalea real activa los mecanismos para ser reproductora en vez de obrera

Descubierta la sustancia que convierte a una larva de abeja en reina. Una proteína de la jalea real activa los mecanismos para ser reproductora en vez de obrera.

En la jerarquizada vida de un panal, el futuro de las larvas depende de la alimentación. Si toma solo miel, acabará siendo una obrera; si, en cambio, se recibe jalea real, el futuro será -literalmente- el de una reina. Pero solo ahora se ha identificado cuál es el componente que produce el cambio: una proteína, la royalactina. El hallazgo se publica en la edición digital de Nature.

El descubrimiento se ha conseguido mediante un proceso de ensayo y error. Se tomó jalea real y se conservó a temperatura ambiente, y se usó para alimentar larvas durante varios días. Como este producto es una mezcla de proteínas y azúcares, estas se van descomponiendo con el tiempo. Al comparar la última composición que daba lugar a reinas y la primera que no, se vio cuál era la sustancia que faltaba.

Para confirmar el descubrimiento, se probó luego la royalactina en larvas de mosca. Y se vio que desarrollaban caracteres parecidos a los de las reinas. Masaki Kamakura, del Centro de Investigación de Biotecnología de Toyoma (Japón) que ha dirigido el trabajo explica que ambas especies tuvieron un ancestro común hace millones de años, por lo que la royalactina actúa sobre los mismos procesos, y las moscas crecieron más y se hicieron más fértile.

Leer más + 

hace 2785 días

Este tema es muy interesante . Mi abuelo materno , era gran conocedor de los animales en general y me explicaba cómo se mueven y cómo se interrelacionan , según la dirección es un lenguaje.....muy apasionante . Desde antes de conocerse la jalea real , como ahora la conocemos , él ya la adquiría . Me gusta conocer estos hallazgos , es muy importante conocer todos y cada uno de los cambios en el mundo animal y vegetal y la evolución en el medio que los los rodea .

Sonia Cuenca Esteve hace 2785 días

Dinosaurios con visión nocturna

Dinosaurios con visión nocturna. Los grandes herbívoros serían activos de día y de noche, los pequeños carnívoros cazarían de noche y las aves serian, sobre todo, diurnas.

Los dinosaurios y otros reptiles del mesozoico, según las teorías más generalizadas, serían animales activos exclusivamente de día, dadas sus limitaciones energéticas, mientras que los pequeños y más flexibles mamíferos reinarían en las horas nocturnas. Sin embargo, unos científicos estadounidenses derrumban esa idea con una investigación en la que han analizado las estructuras oculares de mamíferos, reptiles y pájaros vivos y de fósiles de especies extinguidas. Su conclusión es que, al igual que entre los animales actuales, hubo dinosaurios capaces de ver con escasa luz y que vivirían de noche. Lars Schmitz y Ryosuka Motani (Universidad de California en Davis) dan a conocer su trabajo en la revista Science

La forma y el tamaño de las estructuras oculares que se distinguen en el cráneo influyen en la agudeza visual con diferentes niveles de luz, explican los dos investigadores. Con estos parámetros han analizado fósiles de 33 arcosaurios del mesozoico (dinosaurios, aves ancestrales y pterosaurios) y los han comparado con 164 especies actuales. Su conclusión es que, igual que entre los animales vivos, entre los remotos había algunos nocturnos, otros diurnos y un tercer grupo sería activo tanto de día como de noche.

La forma y el tamaño de las estructuras oculares que se distinguen en el cráneo influyen en la agudeza visual con diferentes niveles de luz, explican los dos investigadores. Con estos parámetros han analizado fósiles de 33 arcosaurios del mesozoico (dinosaurios, aves ancestrales y pterosaurios) y los han comparado con 164 especies actuales. Su conclusión es que, igual que entre los animales vivos, entre los remotos había algunos nocturnos, otros diurnos y un tercer grupo sería activo tanto de día como de noche.

Leer más +

hace 2791 días

¡¡¡ Desde pequeña me ha gustado saber la vida y desarrollo de los dinosaurios !!! Hasta que vímos la película de Spilberg no me podía imaginar la Tierra poblada de estos seres. Es un tema muy apasionante. Un acierto es grupo.....Me gusta.

Sonia Cuenca Esteve hace 2791 días